sábado, 5 de diciembre de 2015

Entrevista a Prof.ª Dr.ª María Ángeles Rueda Martín


En la presente entrevista, la Prof.ª Dr.ª María Ángeles Rueda Martín expresa algunas ideas generales sobre los principales aportes del finalismo a la ciencia del Derecho Penal. Al respecto, destaca esencialmente dos aportaciones. En primer lugar, sobre la base de la distinción entre la imputativitas y la imputario (distinción formulada por Welzel, al trasladar al Derecho Penal las reflexiones de Pufendorf), la distinción entre el objeto de valoración (los elementos lógico-objetivos) y la valoración del objeto (los juicios axiológicos sobre los que proyectar los previamente reconocidos elementos lógico-objetivos). En segundo lugar, la postulación y desarrollo de un concepto personal del injusto que a su vez tiene características esenciales (edificados sobre el concepto final de acción previamente reconocido): la importancia del desvalor de acción en el injusto penal, el traslado del dolo y del deber objetivo de cuidado de la culpabilidad a la tipicidad (para fundamentar la tipicidad dolosa e imprudente, respectivamente), la distinción entre el error de tipo y el error de prohibición y la distinción entre autoría y participación a partir del criterio del dominio del hecho. 

Asimismo, la Prof.ª Rueda Martín explica algunos de los alcances más destacados de su investigación sobre la teoría de la imputacion objetiva, materia que abordó de manera crítica en su tesis doctoral, asumiendo los postulados finalistas. Los puntos en común entre los defensores de la teoría de la imputación objetiva, según la Prof.ª Rueda Martín, son esencialmente dos. En primer lugar, la teoría de la imputación objetiva busca atribuir un sentido social típico en el ámbito del tipo objetivo a través de unos criterios normativos. Esto falla, según la Prof.ª Rueda Martín, en la medida en que se realizan únicamente en el ámbito del tipo objetivo, prescindiendo del tipo subjetivo. En segundo lugar, la formulación de los criterios normativos se realiza sin aceptar previamente la estructura teleológica de la acción humana, lo cual falla en la medida que, al tratar de asignar un sentido social típico a un comportamiento con independencia de lo que el sujeto quiere (esto es, distinguiendo radicalmente entre tipo objetivo y subjetivo), se produce, según la Prof.ª Rueda Martín, una escisión de la unidad de una acción.

Por otro lado, la Prof.ª Rueda Martín expone algunas ideas sobre el concepto de "adecuación social", que, como es conocido, no ha merecido una comprensión necesariamente unámime en la doctrina (inclusive en el propio finalismo, pues Welzel ubicó a la adecuación social, en distintos momentos de su pensamiento, en diferentes lugares de la sistemática de la teoría del delito). La Prof.ª Rueda Martín destaca la importancia de las ideas de Welzel en el marco de la teoría de la adecuación social, que, desde su punto de vista, tiene en comun con la teoría de la imputación objetiva el hecho de pretender evitar la intervención del Derecho penal sobre aquellos comportamientos que pueden resultar socialmente adecuados o útiles para el desarrollo de la sociedad. Sin embargo, entre los conceptos antes mencionados, según la Prof.ª Rueda Martín, hay diferencias: mientras en la adecuación social se debe tener en cuenta la funcionalidad de todas las acciones socialmente adecuadas (siendo la finalidad de una acción un elemento para determinar la funcionalidad de una acción), en la teoría de la imputación objetiva, a través de su concepto de riesgo permitido, se busca una definición con independencia de lo que quiere el sujeto. Entonces, se tratan de conceptos que si bien pueden tener algún punto en común, según la Prof.ª Rueda Martín, metodológicamente son muy distintos.

La Prof.ª Rueda Martín también compartió algunas ideas con respecto a la fundamentación material de la autoría en los delitos especiales. Así, entiende que aquel fundamento material responde a dos ideas esenciales: al dominio social típico y al abuso de la posición de dominio en la que se encuentra el individuo. La Prof.ª Rueda Martín señala que tanto en los delitos comunes como en los delitos especiales hay un criterio fundamental para definir quien es el autor: el dominio del hecho. En los delitos especiales, sin embargo, hay que añadir al dominio del hecho una serie de criterios normativos adicionales que permitan fundamentar la autoría: en algunos delitos, el dominio social típico (relación de dependencia entre un bien jurídico y el autor, que permite que este tenga un "acceso" más amplio a aquel, en comparación al que tendría cualquier otra persona) y, en otros, el abuso de la posición de dominio en la que se encuentra en autor (hay una relación de confianza y familiaridad entre el sujeto activo y el sujeto pasivo en el que se refleja la afectación del específico bien jurídico). Por otro lado, con respecto a la distinción entre delitos especiales propios e impropios, la Prof.ª Rueda Martín señala que aquella no tiene fundamento, ya que la definición de delito especial se define por la accesibilidad de ciertos sujetos a un bien jurídico.

Finalmente, la Prof.ª Rueda Martín desarrolla algunas ideas sobre el complejo tema de la participación del extraneus en delitos especiales. Este tema resulta particularmente importante en el Derecho penal peruano, en la medida que en este no se contempla una cláusula como la del 65.3 del Código Penal español, que permite la atenuación facultativa de la pena para el cooperador necesario y para el inductor extraneus en los delitos especiales. La Prof.ª Rueda Martín considera la introducción del artículo 65.3 como necesaria, pues en el Código Penal español no había claridad con respecto a los alcances de la pena del partícipe extraneus en un delito especial. Asimismo, la Prof.ª Rueda Martín afirma que, antes de la entrada en vigor del artículo 65.3 del Código Penal español, en la doctrina se señalaba que el partícipe extraneus debía recibir una atenuación de la pena pues su contenido de injusto era menor. La jurisprudencia, por su lado (y de forma más unánime que en la doctrina), venía acogiendo también esta comprensión. En los dos ámbitos se resaltaba la necesidad de no romper el título de imputación (teoría de la unidad del título de imputación), lo cual generaba la necesidad de argumentar a favor de la atenuación de la pena para el partícipe extraneus. De esta manera, tal atenuación se fundamentaba en la analogía in bonam partem (aplicando el artículo 65 del Código Penal, referido a la comunicabilidad de las circunstancias).

La Asociación Ultima Ratio agradece a la Prof.ª Dr.ª María Ángeles Rueda Martín por su extraordinaria generosidad y gran disposición para participar en este proyecto.

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